¿Qué son las micorrizas?

Descubre los hongos formadores de micorrizas y todo lo que pueden hacer por tus cultivos.

Micorrizas, el aliado imprescindible para un cultivo extra eficiente

La simbiosis micorrízica es una de las fórmulas más sorprendentes de la naturaleza. En ella, hongos y plantas establecen una relación de mutuo beneficio, en la que el hongo proporciona a la planta agua y nutrientes a cambio de azúcares derivados de la fotosíntesis.

Dos aliados que dan paso de este modo a cosechas más abundantes y de más calidad con un mejor aprovechamiento del agua y los nutrientes. Como agricultores, pasamos a tener cultivos extra eficientes. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo.

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TIPOS DE MICROORGANISMOS QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL SUELO

Para esta unión, como vamos a ver, no vale cualquier tipo de microorganismo. Conozcamos primero cómo son los microorganismos que habitan en el suelo. Podemos distinguir tres tipos en función de su relación con las plantas:

  • Saprófitos: junto a las bacterias y otros microorganismos, son capaces de atacar la lignina y la celulosa de los vegetales, poniendo a disposición de las plantas los nutrientes necesarios para su desarrollo.
  • Patógenos: son aquellos que obtienen sus nutrientes de una planta a la que debilitan y pueden llegar a matar.
  • Simbióticos: también obtienen nutrientes de una planta pero, a diferencia de los anteriores, se benefician el uno del otro, de tal forma que ninguno sale perjudicado, sino todo lo contrario.

 

¿QUÉ SON LAS MICORRIZAS y qué tipos hay?

En este artículo nos centramos en estos microorganismos simbióticos. De todo ellos, los hongos formadores de micorrizas mantienen una estricta dependencia de la planta, a la que proporcionarán agua y nutrientes, entre otros beneficios, a cambio de azúcares derivados de la fotosíntesis. La simbiosis micorrízica ha sido una solución de la naturaleza testada durante millones de años.

La ciencia establece dos tipos de micorrizas:

  • Ectomicorrizas: en ellas, el hongo forma una especie de manto con sus hifas (filamentos microscópicos, ramificados o no que, junto a otros microfilamentos, forma el cuerpo vegetativo del hongo, el micelio) alrededor de las raíces menos gruesas, pero no llegan a introducirse en sus células. Se desarrollan en los espacios intercelulares de la corteza de las raíces.
  • Endomicorrizas: las hifas de estos hongos penetran dentro de las células de las raíces. En los arbúsculos se produce el intercambio de elementos nutritivos por carbono, entre el hongo y la raíz

 

¿Cómo funciona la simbiosis micorrízica?

El hongo se encarga de suministrar a la planta agua y nutrientes tales como Fósforo, Potasio, Calcio, Hierro, Zinc, Magnesio y Manganeso. A cambio, la planta proporciona al hongo azúcares derivados de la fotosíntesis. En concreto, le suministra triosa-fosfato, un azúcar derivado de la sacarosa que el hongo no sería capaz de obtener por su cuenta.

Veamos cuáles son las etapas de la simbiosis micorrízica:

      1. El hongo entra en la planta. Toma contacto con la planta a través de los pelos absorbentes. La planta lo reconoce como un microorganismo beneficioso y comienza a crecer interiormente entre los espacios intercelulares.
      2. Formación de arbúsculos. En el interior de la raíz, el hongo produce estructuras especializadas llamadas arbúsculos donde intercambia con la planta los nutrientes obtenidos en el suelo por azúcares para crecer y formar ácidos grasos de reservas.
      3. Despliegue de las hifas externas. A continuación, el hongo se desarrolla hacia el exterior de la raíz a través del micelio extramátrico que explora el suelo, absorbe y transfiere elementos nutricionales y agua a la planta. Esta red de hifas actúa como auténticas autopistas de transporte. Son elásticas y muy delgadas. Se estima que por cada metro de raíz hay una extensión de entre 7 y 250 metros de hifa, por lo que el conjunto de micelio extramátrico tiene una capacidad de exploración del suelo muy elevada. Los nutrientes circulan por las hifas en vesículas, unos órganos con forma de cápsulas, donde se almacenan los nutrientes. Por ejemplo, el fósforo es absorbido por las hifas en forma de Ion ortofosfato y acumulado en vesículas en forma de polifosfatos. Esta forma de absorción de fósforo es diferente a la que utiliza la planta. Esto es muy interesante, ya que sabemos que el fósforo es uno de los elementos que más se bloquea en el suelo.
      4. Aumenta el sistema radicular de la planta. El hongo estimula a la planta para que segregue auxinas, la hormona directamente relacionada con el desarrollo de las raíces, lo que provocará un aumento de la cantidad de pelos absorbentes. Recordemos que los pelos absorbentes son el lugar por donde el hongo coloniza la planta. Así, el hongo puede seguir expandiéndose y formar más conexiones con la planta.
      5. Incrementa la capacidad fotosintética. En una condición de simbiosis efectiva, el propio hongo estimula la fotosíntesis de la planta, promoviendo que la planta fije más CO2 para garantizar su desarrollo simbiótico, incrementando de esta manera el intercambio de nutrientes y agua a través de una mayor presencia en el sistema radicular en cantidad de micelio extramátrico y estructuras internas de intercambio (arbúsculos).

 

¿Cuáles son los beneficios de la simbiosis micorrízica en los cultivos?

Como vemos, la relación simbiótica tiene consecuencias muy positivas para los cultivos.

La absorción del CO2 se produce por los estomas de las hojas, y una captura superior de CO2 significa una producción de fotoasimilados extra de los que el cultivo podrá disponer para aumentar la fabricación de carbohidratos. Este complemento de carbohidratos significa más recursos para poder crecer y desarrollar sus frutos.

Una mayor actividad fotosintética significa también un aumento extra tanto de la biomasa vegetal como de la radicular. Los cultivos lucirán más verdes, con mayor vigor y un sistema radicular más abundante.

Y, por último, como consecuencia del aumento de volumen radicular, vamos a obtener cultivos con una mayor exploración del suelo.

El hecho de obtener una mayor captura de CO2, además de ayudar a mitigar las emisiones de CO2 a la atmósfera, también hace más eficiente el propio metabolismo de la planta. En otras palabras, permite fabricar más con menos, ya que hace que aprovechemos mejor los recursos limitados a los que accede la planta.

¿Aún hay más? Sí, porque el aumento en la captura de CO2 también tiene un impacto directo en el Uso Eficiente del Agua (WUE por sus siglas en inglés). La biomasa que produce un cultivo por unidad de agua utilizada es una relación entre la fotosíntesis neta y la transpiración. En otras palabras, a mayor captura de CO2, se necesita menos evaporación de agua para conseguir la misma biomasa.

Además, hay que tener en cuenta que tenemos un sistema radicular mejorado que llega más lejos en su exploración lo que, unido a la propia acción del hongo, otorga a la planta una mayor capacidad de absorción de nutrientes a un menor coste energético. Es decir, mejoramos el uso eficiente de los nutrientes (NUE por sus siglas en inglés).

Y ahora, la pregunta, ¿todos los hongos formadores de micorrizas arbusculares obtienen estos resultados?

 

El caso de un hongo extraordinario: Glomus iranicum var. tenuihypharum

Lo cierto es que la simbiosis micorrízica aporta grandes beneficios a los cultivos. Pero en el suelo conviven una multitud de diferentes hongos formadores de micorrizas, ¿significa que todos son iguales?

Resulta determinante conocer las cepas y sus características porque no todos los hongos son iguales, aunque sean de la misma especie.

En Symborg trabajamos desde hace más de una década con un hongo extraordinario, Glomus iranicum var. tenuihypharum, el cual tiene unas características exclusivas:

  • Produce hasta 4 veces más de micelio extramátrico que otros hongos. Porque cuatro veces más de micelio extramátrico significa multiplicar la capacidad de exploración, de absorción y de un transporte más eficiente a la planta. No olvidemos que, por cada metro de raíz, el hongo es capaz de formar con enorme rapidez entre 7 y 250 metros de hifas exploratorias.
  • Se reproduce fuera de la raíz y con esporas muy pequeñas. Al reproducirse a través de esporas muy pequeñas (30 micras frente a una media de 100 micras) y de forma externa a la raíz mejora la relación con la planta. Las esporas son uno de los medios de reproducción más importantes. La mayoría de los hongos formadores de micorrizas arbusculares esporulan en el interior de la raíz. Sin embargo, Glomus iranicum tenuihypharum esporula de forma externa de modo que evita su acumulación en el interior de la raíz, lo que en otros casos supone romper los pelos absorbentes.
  • Es capaz de tolerar niveles de salinidad del doble de lo que se consideraría adecuado. Además, también es perfectamente compatible con las elevadas concentraciones de fertilizantes, típicos de los protocolos de fertilización intensiva.

Igualmente, también se produce una mejora en la estructura del suelo gracias a los agregados que forman las hifas y filamentos del hongo micorrízico, mediante una proteína llamada glomalina.

Como podemos ver, la naturaleza nos ofrece respuestas que desde Symborg queremos convertir en soluciones. Es por ello que ponemos a disposición de los agricultores soluciones biológicas basadas en microorganismos y, en concreto, en el hongo Glomus iranicum var. tenuihypharum para que puedan enfrentar los retos de la agricultura actual, ser más eficientes y conseguir cultivos extraordinarios.

¿Quieres conocer estas soluciones bioestimulantes? Descúbrelas aquí:

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