Método I+D+I MIM

Ser líderes globales en el sector BioAgro a través de soluciones innovadoras para satisfacer las necesidades del agricultor

Modelo Integral Microbiano MIM

El Modelo Integral Microbiano (MIM) de Symborg está basado en el manejo de especies muy específicas y exclusivas de diferentes tipos de microorganismos, seleccionadas por su gran eficiencia para que trabajen en sinergia con el objetivo de equilibrar los suelos agrícolas y proporcionar las distintas funciones necesarias para un desarrollo vegetal óptimo.

«Tras muchos años de investigación, y gracias al desarrollo de tecnología avanzada, los investigadores podemos comprender mejor los genes precisos de los microorganismos que definen la vida en el suelo, sus necesidades, sus comportamientos, etc. Como resultado de esa comprensión, podemos actuar sobre las relaciones microbianas para conseguir un mejor estado fisiológico de las plantas, una mayor producción, una mejor defensa frente a patógenos.»

Basado en ese conocimiento y en las necesidades de los agricultores, Symborg desarrolla un Modelo Integral Microbiano (MIM), basado en el manejo de especies muy específicas y exclusivas de diferentes tipos de microorganismos que la empresa ha seleccionado por sus efectos biofertilizantes y bioestimulante y gran eficiencia en sistemas agrícolas. Las diferentes cepas de microorganismos seleccionadas por la empresa trabajan en sinergia con el objetivo de equilibrar los suelos agrícolas y proporcionar las distintas funciones necesarias para un desarrollo vegetal óptimo.

«Gracias a este modelo podemos conseguir cultivos más rentables y sostenibles que es uno  de los principales objetivos perseguidos por Symborg desde su creación.»

Uno de los microorganismos exclusivos de Symborg es el hongo formador de micorrizas, Glomus iranicum var. tenuihypharum. Este hongo se asocia con las raíces de las plantas generando una simbiosis beneficiosa para ambos: le entrega a la planta agua y nutrientes del suelo, y a cambio obtiene azúcares esenciales para su desarrollo. Mejora el estado fisiológico de las plantas y sus rendimientos productivos en todo tipo de cultivos y condiciones: cultivo hidropónico, invernadero, al aire libre, etc.

Tras seleccionar estas cepas, Symborg evaluó cómo se comportan de forma conjunta hasta conseguir complejos de microbiomas, que incrementan la fertilidad y actividad biológica del suelo.

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Método I+D MIM

CASOS DE ÉXITO:

Con el manejo del Modelo Integral Microbiano (MIM), Symborg ha conseguido incrementos en los rendimientos de los cultivos de 8% a 45% en líneas tan variadas como hortalizas de hoja, bayas, frutas, aceitunas, uvas, cultivos de invernadero y cereales.

Así se desprende de la prueba realizada en Murcia en la variedad Ramyle de tomate, en la que se demostró un aumento productivo de hasta un kilo más por metro cuadrado cultivado. También en el caso de cultivos frutícolas como el melón y la uva de mesa, el Modelo Integral Microbiano (MIM) de Symborg consigue aumentos muy destacados. En Almería, una plantación de sandías de las variedades Fashion y Premium registró incrementos de la producción por metro cuadrado de hasta un 40%. Otros ejemplos expuestos fueron el pepino y la uva de mesa con cosechas  que mejoraron un 1,4% por metro cuadrado y un 4,9% por hectárea respectivamente