¿Cómo reducir la fertilización nitrogenada sin bajar la productividad?

El Técnico Agrónomo Mariano Saura ya es #biobeliever. Ha probado BlueN en una plantación de mandarinos variedad Oro Grande del Campo de Cartagena. Gracias a BlueN, ha conseguido reducir más de un 35% el uso de nitrógeno. En el siguiente vídeo podemos verle midiendo los calibres de una cosecha que espera que pueda llegar a doblar la del año pasado.

Cada vez más agricultores se plantean reducir las aportaciones de fertilizantes químicos nitrogenados en sus fincas. Y no solo en zonas sensibles donde es necesaria una mayor protección del medioambiente, si no en cualquier parte del mundo. En las últimas décadas se ha sobreutilizado el nitrógeno. Su uso masivo está generando suelos saturados y problemas en los acuíferos. Muchos productores han visto como los aumentos de nitratos en suelo no necesariamente vienen acompañados de incrementos productivos. Por ello, buscan alternativas que les permitan mantener la rentabilidad de sus cosechas y a la vez superar el reto de la sostenibilidad medioambiental.

¿Cómo consigue BlueN que los cultivos fijen el nitrógeno que necesitan si se les reduce la fertilización nitrogenada del suelo?  BlueN permite que las hojas de las plantas tomen el abundante nitrógeno del aire. ¡Sí, efectivamente: es como si lo respiraran!

El secreto está en la acción de la bacteria Methylobacterium Symbioticum, un microorganismo descubierto por Symborg que convierte  el N2 del aire en amonio (NH4+) para que este pueda ser metabolizado directamente en aminoácido por la planta.

Mariano Saura confió en Symborg y aplicó BlueN sobre las hojas de los mandarinos de esta finca murciana. ¿Quieres saber qué ocurrió después? No te pierdas el vídeo.