BlueN cumple 1 año

 

Hace un año nacía BlueN, el primer biofertilizante de nitrógeno de máxima eficacia. Nos alegramos de compartir con vosotros este aniversario, así que os contamos un poquito más de cómo y por qué surgió.

Tras mucho escuchar a agricultores y productores reflexionar sobre sus necesidades, en Symborg entendimos que había una preocupación compartida en el sector: ¿cómo ser más eficientes en el uso fertilización nitrogenada? ¿Cómo dar un paso más para aunar rentabilidad y sostenibilidad, adaptándose a las nuevas regulaciones? Así que comenzamos a trabajar en una fórmula que ayudara a la planta a obtener nitrógeno de forma biológica, incluyendo cultivos como cereales. Después de muchas horas de investigación del equipo de I+D de Symborg, nació BlueN.

Compuesto por la bacteria endófita exclusiva Methylobacterium symbioticum, BlueN proporciona nitrógeno a la planta a través de las hojas. Este biofertilizante puede aportar hasta el 40% de las necesidades de nitrógeno en cobertera que necesita el cultivo de manera biológica, según datos de ensayos de campo realizados por Symborg en distintas localizaciones. Esto se traduce, entre otros beneficios, en una menor degradación del suelo y de la contaminación de los acuíferos, aumentando la rentabilidad de los cultivos sin impacto ambiental. Además, BlueN destaca por ser muy fácil de aplicar vía foliar, requiere de una sola aplicación por ciclo de cultivo y es compatible con la mayoría de los herbicidas, fungicidas e insecticidas.

¿Cómo funciona BlueN, el primer biofertilizante de nitrógeno de máxima eficacia? La bacteria endófita exclusiva Methylobacterium symbioticum proporciona nitrógeno a la planta a través de las hojas y las coloniza rápidamente, convirtiéndolas en su hábitat. De ahí, BlueN convierte el nitrógeno del aire en amonio, metabolizándose directamente en aminoácido de manera constante durante todo el ciclo del cultivo. Como consecuencia, hay un flujo constante de nitrógeno a la planta al mismo tiempo que un ahorro energético para ella.

Ser agricultor en estos tiempos implica tener una gran capacidad para afrontar nuevos retos. Sin duda, tan importante es encontrar un modelo sostenible como conseguir que también sea un modelo rentable para el agricultor. Los microorganismos, en este contexto, se han convertido en un gran aliado para aumentar la rentabilidad de los cultivos reduciendo e impacto ambiental. Con productos basados en biotecnología, que nacen de la naturaleza para la naturaleza, se consiguen resultados de éxito, al tiempo que se demuestra que sostenibilidad y rentabilidad no están reñidos y la agricultura y el medio ambiente no son enemigos íntimos.