25May

Tipos de estrés en las plantas. Guía básica para agricultores

Del mismo modo que los seres humanos tenemos que lidiar en nuestro día a día con situaciones que nos llevan al límite, las plantas no siempre crecen en un entorno ideal y también están sometidas a situaciones externas que les afectan negativamente, tanto a nivel fisiológico como metabólico.

Estas situaciones de estrés les impiden alcanzar o desarrollar todo su potencial productivo, generando un importante impacto negativo en la productividad e incluso la supervivencia de los principales cultivos agrícolas y forestales del mundo.

En esta breve guía te contamos qué tipos de estrés existen, qué los causa y qué soluciones hay en el mercado. ¡No te la pierdas!

Estrés biótico y estrés abiótico

Las situaciones de estrés en las plantas se pueden clasificar en dos grandes grupos según el factor que las origine:

 

  • Factores de tipo biótico. Son producidos por otros seres vivos: animales, insectos, plantas, hongos, bacterias, patógenos, etc.
  • Factores de tipo abiótico. Estos serían factores físicos y químicos como la temperatura, irradiación, la sequía, las inundaciones, la salinidad, manejos agronómicos, el uso de maquinaria u otras herramientas de labranza, etc.

Tipos de estrés en las plantas

Una vez que ya sabemos la diferencia entre el estrés biótico y el abiótico, ¿cuáles son los tipos concretos de estrés que encontramos en las plantas? Estos son los más comunes:

1.- Estrés por temperatura.

La mayoría de las plantas son sensibles al estrés por temperatura y sufren cuando estas superan los umbrales definidos para cada una de ellas. Las altas temperaturas, por ejemplo, causan daños fisiológicos y metabólicos. Con las bajas, las plantas dejan de crecer o se congelan y terminan muriendo.

 

2.- Estrés por la falta o el exceso de luz.

La luz es la fuente de energía para la fotosíntesis, que está relacionada con la producción de carbohidratos y oxígeno. Cada variedad tiene sus propias necesidades de luz y de sol, la falta o el exceso de estos influye también en su crecimiento y desarrollo.

 

3.- Estrés producido por infecciones de patógenos, plagas y virus.

Las plantas pueden sufrir el ataque de otros organismos perjudiciales que limiten o afecten a su desarrollo y además, la aplicación de tratamientos sintéticos para combatirlos también puede ser muy estresantes según que condiciones se realicen.

 

4.- Estrés por la ausencia o exceso de nutrientes.

Como es obvio, la ausencia de nutrientes afecta al crecimiento de las plantas y a su fruto, pero el exceso también tiene efectos negativos, como en los casos del nitrógeno y del fósforo.

 

5.- Estrés salino.

Este tipo de estrés se puede producir por el exceso de sal en el suelo o el agua de riego. Una mala gestión del riego también puede incidir en estos problemas de salinidad.

 

6.- Estrés hídrico.

El estrés hídrico es uno de los más frecuentes y una de las principales causas de muerte en las plantas. Sin agua, se produce un desequilibrio entre la transpiración y la absorción de agua y las plantas no pueden transportar los nutrientes de la raíz a las hojas, viéndose afectados el crecimiento y la producción de los cultivos. Por otro lado, un exceso de agua en el medio puede provocar una serie de perturbaciones que limiten el crecimiento de las plantas debido a la falta de oxígeno.

 

7.- Estrés mecánico.

Este es el estrés causado por el daño que ocasionan la maquinaria agrícola y otras herramientas utilizadas en las actividades agrícolas, como la poda, el trasplante o el aclareo e inclusive los provocados por condiciones meteorológicas adversas, granizo, viento, etc.

Soluciones sostenibles para reducir el estrés en las plantas

Ahora que ya conocemos el origen del estrés y los tipos de estrés que existen, ¿cómo podemos reducir dicho estrés para mantener la calidad y rentabilidad de los cultivos? Además, hacerlo de forma sostenible es un reto aún mayor.

En Symborg, creemos firmemente en la biotecnología como herramienta para conseguirlo y, por ello, ponemos a disposición de los agricultores una amplia variedad de soluciones biológicas que promueven la reducción del estrés en las plantas. Estas son algunas de ellas:

Los bioestimulantes MycoUp, Resid MG y Resid HC promueven el desarrollo de las raíces y fomentan la absorción de nutrientes y agua, lo que se traduce en plantas más fuertes. Son soluciones indicadas para resolver los efectos del estrés abiótico, especialmente el estrés hídrico y los problemas de salinidad. De esta forma, las plantas están mejor preparadas para afrontar situaciones de sequía.

MycoUp 360 es otro bioestimulante. Está indicado tanto para estrés abiótico como biótico. Esta solución permite maximizar la producción, incluso en presencia de nemátodos.

El bioestimulante TrichoSym Bio aumenta la resistencia de las plantas frente al estrés abiótico como la salinidad, la sequía e inundaciones. Mejora la nutrición de la planta mediante la solubilización de macro y micronutrientes e incrementa la capacidad de desarrollo del sistema radicular.

MBB 10 es un regenerador de suelos a base de microorganismos rizosféricos, prescrito para abordar ambos tipos de estrés, biótico y abiótico. Desbloquea nutrientes, fija nitrógeno, solubiliza fósforo y otros microelementos que permiten a la planta optimizar su programa de nutrición en los momentos de máxima exigencia nutricional.

 

Como ves, en Symborg hemos nacido con ADN innovador y estamos a disposición de los agricultores de todo el mundo para conseguir cosechas más rentables de forma segura y sostenible para el medioambiente. ¿Te unes a la revolución biotecnológica?

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